
Al principio de la nueva novela de Isabel Allende, un vestido cubre una muerte. La primera frase describe una foto que le toman a la protagonista cuando solo tiene siete años. Está vestida “de domingo,” aunque tiene “el aspecto despavorido de un ahorcado”.
Mi nombre es Emilia del Valle salió a la venta hace dos meses. Es la última de más de veinte novelas de Isabel Allende. Es la cuarta en una serie “involuntaria” sobre la saga familiar “Del Valle,” que explora personajes inspirados en la familia de la madre de Allende: La casa de los espíritus (1982), Hija de la fortuna (1998), y Retrato en sepia (2000).
El primer párrafo está lleno de contrastes interesantes. Por un lado, se opone la ropa elegante a la cara del ahorcado, el cajón negro de la cámara a la luz de su bombilla. Por otro, sugiere un parecido entre la “ropa de domingo” y el lenguaje dominguero de la novela: el ya mentado “aspecto despavorido”. La novela es un estudio de contrastes durante la guerra civil de 1891 en Chile.
Freud decía que las guerras son como la noche, períodos cuando nos desvestimos de nuestros principios, y dejamos que nuestros instintos (el amor y la muerte) corran desnudos, como Pedro por su casa. Mientras que la ficción es como un vestido que encorseta esos mismos instintos, como la ropa “de domingo” de Emilia, o las expresiones domingueras en la novela de Allende.
Mi nombre es Emilia del Valle es una serie de retratos de amor y de muerte, de pasión y de violencia, en el centro de los cuales está Emilia del Valle y Claro, un personaje compuesto de diferencias: hija de inmigrantes (de madre irlandesa y padre chileno), criada por un mestizo mexicano en San Francisco, California.
Emilia se parece mucho a Isabel Allende. Nacida en Perú, de padres chilenos, criada en Santiago, hoy ciudadana americana y residente del estado de California. En entrevistas, ha dicho que se siente extranjera, migrante, tanto en Chile como en los Estados Unidos. Dice que, aunque solo puede escribir en español, ya no sabe si sueña en su lengua materna o en inglés.
Si la novela es el vestido de Allende, ¿qué es lo que cubre? A primera vista, la novela es un estudio de la violencia de las guerras civiles de Chile, pero también incluye referencias a la Guerra Civil americana. A veces parece recordar la historia del suicidio de Salvador Allende y del golpe de estado que llevó a la autora a salir de Chile en 1973.
Después de la guerra, Emilia le pregunta a su amante americano si él piensa que los chilenos se odiarán para siempre. Eric Whalen le contesta que el odio no se quedará dormido, que algún día despertará de nuevo. Allende viste ese odio eterno que duerme dentro de todos nosotros, tal vez nuestro instinto de muerte, con el traje de domingo de su última novela.
3 responses to “El traje y la muerte”
Nice!
No he leído la novela, pero me parece estupendo tu ensayo. Un abrazo de Merce!
No he leído la novela, pero me parece estupendo tu análisis.