
Kelly y yo hacemos nuestro viaje anual de ida y vuelta de Nashville TN a Sandpoint ID, y usamos el sistema de carreteras interestatales para cruzar el país.
El escritor americano John Steinbeck, refiriéndose al mismo sistema en 1962, escribió que “cuando logremos que las autopistas crucen todo el país, como lo tenemos que hacer, será posible conducir de Nueva York a California sin ver una sola cosa.”
Para contrarrestar el efecto que describe Steinbeck, para ver algo del paisaje y la región, tomo notas y saco fotos en las áreas de descanso, como hicieron Julio Cortázar y Carol Dunlop en su novela Los Autonautas de la Cosmopista en 1983. Sólo que en su caso ellos viajaron despacio, 500 millas (de París a Marsella) en 33 días, y yo y mi esposa viajamos rapidísimo, 4 mil millas en 16 días.
Cortázar y Dunlop llamaron Fafnir a su Volkswagen Westfalia, en honor a la transformación lenta y mágica de su proyecto. Mientras que nosotros llamamos Kelvin a nuestro Sprintervan ERA, en honor al transbordador espacial del Enterprise de Star Trek, y a nuestra misión de exploración supersónica.
En mi informe (más científico que fantástico) anoto que las áreas de descanso son una mezcla de lo práctico y lo idealista, una amalgama de la unión y la división nacional.
Son áreas para aliviarse cuando uno ha viajado por horas y siente el llamado de la naturaleza. Áreas donde uno puede salir a caminar, estirar las piernas, dar de comer a los animales, y comer algo uno también. Son áreas donde el idealismo modernizante de las comisiones turísticas estatales presentan versiones idealizadas de la región: mansiones sureñas en Kentucky, graneros estilizados en Montana, Tee Pees monumentales en Dakota del Sur.
También son áreas que responden al impulso nativista que unifica al país paradójicamente, bajo signos de división. Cada área incluye la bandera de la nación, la bandera del estado, pero también incluye tarjas informativas sobre la guerra civil, las guerras indias, y los muertos y los heridos que han servido en las fuerzas armadas norteamericanas contra un enemigo común. Un enemigo que es a veces interno y a veces externo, que a veces viene de un país dividido, y a veces de un país extraño.
Si son áreas de descanso, también son áreas de confusión.
Observo a los otros que como yo usan el sistema de autopistas y veo su gran diversidad. Conducen rápido a través de fronteras estatales y prestan poca atención (o ninguna) a los mensajes contradictorios de las áreas de descanso. Hacen uso práctico de ellas y no se detienen a tomar fotos, a escribir notas, o a explicarlas.
Steinbeck escribió que en la autopista solo vemos los carros que nos rodean. Temía que enfocarse en otra cosa era distraerse y arriesgar un accidente. Pero tal vez no haya que temer a esa visión túnel. Tal vez sea la mejor forma de ignorar nuestra confusión nacional y llegar a donde vamos.